El 24 de enero de 2026, la ciudad de Zamora, capital de la provincia homónima, fue escenario de una ceremonia solemne que se convirtió en una verdadera fiesta espiritual. La naciente iglesia adventista celebró su primer aniversario en esta ciudad, en un nuevo local recién alquilado como resultado del crecimiento experimentado durante estos meses de labor y fe.
Un año antes, el sábado 25 de enero de 2025, la historia comenzaba de manera sencilla pero significativa. En la humilde sala de una casa se realizó la primera reunión de culto, con tan solo cuatro hermanos acompañando a la familia pastoral: Antonio, Yolanda, Ana, Willian y sus dos pequeñas hijas. Aquel pequeño grupo, aparentemente insignificante ante los ojos humanos, se convirtió en el instrumento que el Espíritu Santo utilizaría para levantar una obra que hoy da abundantes frutos.
Con determinación y confianza en las promesas divinas, iniciaron las actividades misioneras. Recorrieron las calles románicas de Zamora, hicieron presencia con libros en diferentes actividades de la ciudad, realizaron visitación, estudios bíblicos, jornadas de ayuno y oración. Paso a paso, y siempre sostenidos por la fe, comenzaron a ver el cumplimiento de la promesa bíblica: «Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos» (Hechos 2:47).
¡Gracias a Dios por este primer aniversario!
La celebración de este primer aniversario fue un sábado lleno de recuerdos y gratitud. Se compartieron testimonios que reflejaron la fidelidad de Dios, se entregaron diplomas a los primeros hermanos que sellaron su fe mediante el bautismo durante el año, y se elevaron palabras de agradecimiento por cada alma alcanzada.
Como expresión de unidad y fraternidad, no faltó un especial gastronómico para compartir, con sabores de varias naciones: la tradicional paella española, la causa peruana, un arroz especial colombiano, empanadas venezolanas y argentinas, y los deliciosos sarmales rumanos, simbolizando la diversidad y el espíritu misionero de la iglesia.
Hoy, la congregación de Zamora agradece a Dios por las maravillas obradas en este primer año y confía plenamente en que Él seguirá guiando y bendiciendo esta obra.
Autora: Brenda Otero, secretaria MIPES (Ministerio Personal y Escuela Sabática), Evangelismo y Misión Global de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en España.












