Inspirados en el concepto de «Iglesias Colmena» promovido por Elena de White, la Iglesia Adventista de Horeb y la Iglesia Adventista de habla portuguesa de Madrid han dado un paso importante hacia el servicio comunitario. El pasado 19 de enero, ambas congregaciones iniciaron un proyecto de clases de idiomas gratuitas abiertas a toda la comunidad, con el objetivo de fomentar la integración y el crecimiento personal y profesional de los asistentes.
Un legado de servicio comunitario
El concepto de «Iglesias Colmena» se remonta a un sueño que Elena G. de White tuvo en 1876 sobre un ministerio integral en San Francisco, California. Décadas después, esta visión se materializó en una red de empresas misionales que ofrecían servicios de salud natural, restaurantes vegetarianos, tiendas naturistas, centros de tratamiento, escuelas y otros recursos de ayuda social. La clave de este enfoque era la participación activa de toda la comunidad de fe, no solo de los pastores, en la atención de las necesidades físicas, mentales y espirituales de la sociedad.
Los adventistas se hicieron conocidos por su benevolencia en San Francisco, brindando asistencia a inmigrantes, cuidando de los enfermos, ayudando a los pobres y ofreciendo oportunidades de empleo. Este modelo ha servido de inspiración para las Iglesias de Horeb y de habla portuguesa en Madrid, que ahora buscan replicarlo con su nuevo proyecto de clases de idiomas.
Un proyecto con impacto social
Las clases de idiomas se llevan a cabo todos los domingos, ofreciendo español para extranjeros en la mañana e inglés en la tarde. En la primera jornada participaron cerca de 30 alumnos, entre miembros adventistas y personas de la comunidad, quienes encontraron en estas clases una oportunidad invaluable para mejorar sus habilidades lingüísticas y ampliar sus oportunidades laborales y personales.
Jean Phillippe, profesor de inglés en el proyecto, expresó su entusiasmo: «Mi expectativa para mis clases de inglés es construir un sentido de comunidad donde aprender el idioma no sea el único objetivo, sino también un camino hacia el crecimiento y la conexión para ampliar el horizonte de posibilidades».
Por su parte, Michele García, una de las organizadoras del proyecto, destacó la importancia de esta iniciativa: «Es un privilegio ayudar y ser apoyo en el desarrollo e integración de los que desean aprender».
Los alumnos también han manifestado su satisfacción con la experiencia. Joabe, estudiante de español, comentó: «Lo que más me gusta es la oportunidad de aprender y la calidad excepcional de la profesora».
Un llamado a la comunidad
El proyecto de clases de idiomas no solo busca ofrecer formación académica, sino que también se presenta como una herramienta poderosa de inclusión social y apoyo comunitario. La Iglesia Adventista de Horeb invita a todos a unirse en oración para que esta iniciativa siga creciendo y beneficiando a más personas.
Con este esfuerzo, estas iglesias reafirman su compromiso con el servicio al prójimo, reflejando el carácter de Cristo a través de acciones concretas que impactan vidas y fortalecen la comunidad.
Autor: Gabriel Díaz, responsable de Ministerio Personal y Escuela Sabática (MIPES), además de Misión Global y Evangelismo, de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en España.