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Del 14 al 16 de marzo, el Centro de Actividades Múltiples (CAM) de Entrepeñas se convirtió en un refugio especial para nosotras, las esposas de pastor, gracias a la convención organizada por AMAF (Asociación Ministerial del Área Femenina). Fueron tres días llenos de emociones, reencuentros y momentos en los que sentimos la presencia de Dios de una manera muy especial.

Un espacio seguro de experiencia y apoyo mutuo

Todos sabemos que Entrepeñas es un lugar único. Rodeado de naturaleza, con aire puro y un ambiente de paz, nos permitió desconectar del ruido del día a día y conectar más profundamente con Dios y con nuestras compañeras. Allí, entre conversaciones sinceras, risas y abrazos reconfortantes, se creó un espacio seguro para compartir nuestras experiencias y apoyarnos mutuamente en el ministerio. Aprendiendo de las que llevan más recorrido y alentando a las que ahora empiezan.

Adoración musical, oración y talleres

Uno de mis momentos preferidos fue la adoración musical. Varias compañeras nos regalaron su talento y nos invitaron a alabar juntas a Dios. También tuvimos tiempos de oración dirigidos y dinámicos, donde pudimos abrir nuestro corazón y sentirnos acompañadas.

En los talleres, no solo aprendimos cosas nuevas, sino que nos llevamos herramientas prácticas para nuestro crecimiento personal y espiritual. Y, por supuesto, los juegos y dinámicas de teambuilding nos hicieron reír y trabajar juntas.

Reflexiones con Néstor Bruno, de Psyson

Pero sí hubo un momento que dejó huella en todas nosotras, fueron las reflexiones con Néstor Bruno, psicólogo y fundador de Psyson, una plataforma de terapia basada en valores cristianos. Sus palabras nos hicieron pensar, nos desafiaron y nos recordaron lo importante que es cuidar nuestra salud emocional mientras servimos a los demás. Con él, hemos visto el valor de nuestras palabras y de reclamar las promesas de Dios para nuestra vida.

Nos despedimos de Entrepeñas con el corazón lleno y renovado. Nos llevamos nuevas amistades, reflexiones profundas y, sobre todo, la certeza de que no estamos solas en este camino. Dios nos llamó a servir, pero también nos regaló compañeras de viaje para hacerlo juntas.

Estamos agradecidas al equipo AMAF, y sus colaboradoras, por cada detalle y cada bonito pensamiento puesto en la preparación de esta convención. ¡Qué bendición haber vivido esta experiencia!

Autora: Sayei Méndez Ibarra, esposa de pastor y miembro de AMAF de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en España. 

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