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Paracuellos de Jarama tiene unos 27.000 habitantes. Se encuentra a 21 kilómetros de Madrid, cerca del aeropuerto. Allí ha nacido un grupo adventista en Paracuellos de Jarama, una nueva iniciativa misionera. Muestra la importancia de los grupos pequeños y las iglesias hogar para el crecimiento de la Iglesia.

El grupo surgió por iniciativa de una hermana que se bautizó en la Iglesia Adventista de Madrid Las Rosas, en Arganda del Rey. Desde entonces, su hogar es un punto de encuentro para su familia, sus amigos y las personas interesadas en conocer el Evangelio.

Cada jueves, el pastor Luis Alberto Fernández, responsable de las iglesias de Madrid Las Rosas, visita a la familia. Comparte estudios bíblicos con un buen grupo de personas interesadas en conocer más de Jesús. Además, los viernes se reúnen como iglesia hogar, con el apoyo y el liderazgo de la iglesia madre Las Rosas.

UN NUEVO PASO: REUNIRSE LOS SÁBADOS

El 19 de septiembre dieron un nuevo paso y comenzaron a reunirse los sábados. Para ello usan el patio de una nave que les ha cedido la familia de la hermana. Sus miembros no son adventistas, pero ofrecieron el espacio al grupo con generosidad.

Las condiciones no son las ideales. Aun así, el primer sábado se reunieron cerca de 60 personas. Más de la mitad no eran adventistas, pero tenían un sincero interés por conocer el mensaje del Evangelio.

NO ES ÁFRICA, NO ES EL TERCER MUNDO… ES AQUÍ

En Paracuellos de Jarama no hay grandes instalaciones ni recursos extraordinarios. Hay una nave cedida con generosidad, personas dispuestas a reunirse, una iglesia comprometida y una hermana recién bautizada que ha decidido compartir su fe. Y eso ha bastado para dar los primeros pasos.

Esta experiencia nos recuerda que no necesitamos esperar a tener las condiciones perfectas para comenzar una obra misionera. Necesitamos fe, compromiso y disposición para servir. Y necesitamos personas dispuestas a compartir lo que han recibido de Jesús. Una iglesia hogar puede ser mucho más que un lugar de reunión: puede convertirse en la semilla de una nueva comunidad de fe.

LA MIES ES MUCHA…

«La mies es mucha, pero los obreros son pocos» (Mateo 9:37). Hoy se abre una nueva puerta para el Evangelio en Paracuellos de Jarama. Es fruto del liderazgo de Ministerio Personal de la Iglesia de Madrid Las Rosas y de la movilización de sus miembros. Y, sobre todo, es fruto del deseo misionero de esta hermana recién bautizada.

Los grupos pequeños y las iglesias hogar pueden ser la semilla de nuevas comunidades de fe. Por eso, esta experiencia nos anima a recordar que Dios puede hacer grandes cosas cuando cada miembro se implica en la misión.

Porque, si queremos cosechar, primero tenemos que sembrar. Quizá el próximo grupo adventista, la próxima iglesia o la próxima comunidad de esperanza nazca también del sencillo gesto de una persona que decide compartir su fe y abrir una puerta para que otros conozcan a Jesús.

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