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La depresión es una de las afecciones humanas más corrientes hoy y de las que menos se habla.

LA DEPRESIÓN ES MUY COMÚN

Se estima que el 4,0 % de la población experimenta depresión. La vida actual, con sus prisas y exigencias, nos lleva a estados de ánimo que pueden alterar nuestro funcionamiento mental y físico. El 5,7 % de los adultos (4,6 % entre los hombres y 6,9 % entre las mujeres) y el 5,9 % de las personas de 70 años o más pueden estar padeciéndola, aún sin saberlo. A escala mundial, aproximadamente 332 millones de personas sufren depresión.

SE SUFRE MUCHO

Se piensa que los cristianos, por su fe basada en el cuidado de Dios, no deberíamos sufrir ningún tipo de depresión. Eso sería así si viviéramos una vida de total consagración a Dios y de comunión continua con Él. Eso nos daría la fortaleza de la que disponía Jesús para enfrentarse a los embates físicos e ideológicos que vivía cada día. Pero la vorágine con la que la sociedad nos trata y el vértigo con el que vivimos el día a día nos hace disminuir esa comunión y consagración que pueden mantenernos firmes física y mentalmente.

SE HABLA POCO

Estamos inmersos en una sociedad competitiva, parecida al juego de las sillas, en el que si no espabilas, otro se sentará antes que tú y te dejará sin silla. Quedarse fuera del juego avergüenza y nos hace sentir despreciados por incompetentes. Debido a eso, nos cuesta reconocer que estamos afectados por una enfermedad tratable y curable por especialistas. Ir al médico a consultar sobre tu estado de ánimo no es ni un pecado ni algo vergonzoso, sino algo necesario, ya que su ayuda es imprescindible para curar esa afección.

MESA REDONDA

El sábado 11 de julio recibimos la visita de la psicóloga y doctora en Pedagogía Cristina Salagean, que junto con la doctora en Medicina Mirela Jorza y el cooperador internacional Valentín Turturicá, nos presentaron una mesa redonda sobre este tema, coordinada por el pastor Andrés Fresneda.

Cómo se produce la depresión, cómo se puede enfrentar y cómo puede curarse fueron conceptos explicados en detalle por los ponentes, en especial la Dra. Salagean, que presentó el libro «Re-encuentra la confianza», en el que expone su propia experiencia y cómo logró salir de ese pozo oscuro al que llamamos depresión.

La Dra. Jorza nos explicó cómo la depresión tiene bases fisiológicas que pueden ser tratadas por la medicina, la psiquiatría y la psicología sin mayores dificultades. Si estamos tristes, sin ganas de hacer nada, rechazamos el contacto con los demás o nos parece que el futuro no tiene sentido, podemos estar padeciendo una depresión y deberíamos comentarlo con alguien en quien confiemos y buscar ayuda profesional.

TRISTEZA Y DEPRESIÓN

Un detalle importante que se expuso en la mesa fue que, al hablar de depresión, hemos de tener en cuenta que todos podemos estar tristes por una pérdida o revés. Solo si nuestra tristeza se prolonga por dos semanas o más, manteniendo las manifestaciones ya citadas, es el momento de buscar ayuda sin que nos dé vergüenza, ya que la depresión es una enfermedad como lo es una gripe, un cólico o la fractura de una pierna.

EL SERVICIO COMO SOLUCIÓN

Valentín Turturicá nos habló de su experiencia con esta enfermedad y de cómo el servicio y la cooperación internacional a favor de los más desfavorecidos son su mejor remedio para mantenerse activo y hacer de su vida un bien para sus prójimos más necesitados. Su experiencia con proyectos en África animó a todos los presentes.

Agradecemos a todos los ponentes por su visita y sus consejos. Esperamos poder gozar de su presencia en otra ocasión y animamos a todas las iglesias a que traten este tema, ya que puede ayudarnos en nuestro equilibrio mental, físico y espiritual.

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