El Sábado 18 de abril, la iglesia de Orihuela vivió una jornada muy especial dedicada a compartir esperanza y servicio con la comunidad. Desde los más pequeños hasta los mayores, toda la iglesia se implicó activamente, demostrando que cuando se trabaja en unidad, el amor de Dios se hace visible de manera poderosa.
Durante la actividad, se llevaron a cabo diversas iniciativas pensadas para conectar con las personas de forma cercana y significativa. Se repartieron libros como La última invitación, Camino a Cristo y La clave del cambio, junto con numerosas Biblias, ofreciendo así recursos espirituales a quienes mostraban interés. Además, se distribuyeron revistas infantiles, acercando también a los más pequeños mensajes de valores y esperanza.
El ambiente fue especialmente acogedor gracias a espacios dedicados a los niños, donde pudieron disfrutar de pintacaras, actividades lúdicas y manualidades. Globos, sonrisas y momentos compartidos crearon un entorno cálido en el que muchas familias se sintieron bienvenidas.
Más allá de la entrega de materiales, uno de los aspectos más valiosos de la jornada fue el tiempo dedicado a conversar con las personas. Muchos se acercaron con inquietudes, preguntas o simplemente con la necesidad de ser escuchados. Los miembros de la iglesia aprovecharon estas oportunidades para compartir, acompañar y dar a conocer quiénes somos: nuestro estilo de vida, nuestras creencias y las actividades que desarrollamos como comunidad.
La organización estuvo a cargo del departamento de Ministerio Personal con su director Roberto Chimenti al frente, pero el éxito de la actividad fue el resultado del compromiso conjunto de todos los departamentos y de cada miembro de la iglesia, que se volcó con dedicación y espíritu de servicio.
Sin duda, fue una jornada de gran bendición tanto para quienes participaron como para quienes recibieron este gesto de amor. Damos gracias a nuestro Dios por habernos guiado y acompañado durante el trascurso de la actividad. Ahora, la iglesia continúa orando para que el Espíritu Santo siga obrando en cada persona que fue alcanzada, y para que las semillas sembradas ese día puedan dar fruto en sus corazones.
“Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.”
Mateo 5:16






