Fernando  Gómez murió a los 90 años de edad en la Residencia Sol i Mar de Canet de Berenguer, el miércoles 07.02. 2017 a las 20 horas. Allí terminó la vida  de un obrero que sirvió al Señor en un ministerio largo y hermoso.
¿Quién era Fernando Gómez? Nació en Madrid el 25 de octubre de 1926, era el sexto de ocho hermanos, de una familia evangélica y acomodada. El ocho de abril de 1932 llegó la tragedia al hogar de los Gómez con la muerte del padre, Paulina, la madre, tenía 39 años de edad y quedaba viuda con ocho hijos…En 1936 estallaba la Guerra Civil Española y, escribe Fernando, “Vi el horror de bombardeos, muertos, hambre…”Como remedio a la  crítica situación, siete de los hijos fueron llevados a las llamadas Colonias Infantiles en Andalucía, a Ubeda, Jaén. Paulina vio partir  a sus hijos sin saber si volvería a verlos… Permanecieron  casi cuatro años, alojados en dos casas diferentes, y regresaron a Madrid cuando Fernando tenía 13 años de edad.

Ya en Madrid Paulina solicitó  el beneficio del Comedor del Auxilio Social, pero le fue denegado por ser protestante… Fernando aprendió mucho en la escuela de la guerra y la posguerra…

Fernando encuentra el Adventismo. La tía Rafaela, escribe Fernando, un buen día nos comentó: “He conocido a unos señores que explican muy bien la Biblia y dicen cosas que nunca he oído”. Los señores eran los pastores Isidro Aguilar, Daniel Sanz y Félix Valtueña. La familia Gómez recibió estudios bíblicos, especialmente de Daniel Sanz, y el 3 de octubre de 1943, con casi 17 años de edad, Fernando era bautizado en el río Guadarrama, cerca de Torrelodones y del Puente Romano, y entre los 10 que fueron bautizados, estaba el que vendría a ser el pastor Efrain Saguar.

No había templo adventista en Madrid, las reuniones se realizaban  en casas de hermanos y en la sede de la Misión. En 1945 se abrió el primer “templo” en Madrid, calle Alenza, 6, piso 1º. Poco tiempo después sería, además de templo, la Academia Excelsior, o seminario, de cuyas aulas saldrían muchos pastores y obreros. La primera promoción estuvo constituida por  Luis Bueno, Nicolás Pamplona, Purita Bellido y María Hernández…  Fernando Gómez fue el primer secretario de la Escuela Sabática de la Iglesia de M-Alenza con 57 miembros en 1944, y estudiante de teología en el seminario, entre otros muchos de nosotros…

Obrero Adventista. En diciembre de 1944 el presidente de la Misión, pastor Isidro Aguilar, le propuso trabajo a Fernando como ordenanza en la sede de la Misión situada en calle Zurbarán, 2 de Madrid,  en la que se alojaba también la Librería Santafé, encargada de la publicación y distribución de literatura de colportaje e iglesia. El secretario de la Misión y responsable de la librería, pastor Domingo Santafé, era de quien dependía Fernando.

Por aquellos tiempos las inspecciones de policía eran frecuentes en las oficinas de la  Misión. Fernando recuerda cómo se llevaron confiscados en un camión gran cantidad de publicaciones, menos las que consiguió ocultar bajo un montón de leña para la calefacción, entre otros libros, El Conflicto de los Siglos…

Editorial Salud y Felicidad se crea en 1951 en Barcelona, y al poco pasa a Madrid, Pº San Francisco de Sales, 11. Angel Codejón  era el director y Fernando Gómez  pasados unos meses recibe de A. Codejón el encargo siguiente: “Desde ahora llevarás tu solo la caja y la contabilidad…”

El 3 de octubre de 1956 Fernando Gómez y Conchita Hernández contraen matrimonio en el hermoso templo de Madrid Alenza, ofició el pastor Isidro Aguilar, de cuyo matrimonio nacieron dos hijos: Maribel y Fernando Gómez Hernández; hoy obrero en la sede de la Unión Adventista en Pozuelo de Alarcón, de Madrid .

Fernando Gómez Huerta desempeñó labores importantes en la Iglesia Adventista Española: Administrador del Colegio en Madrid, 1957-58. Director de Safeliz 1967-1973 en cuyo periodo se adquirió la propiedad de calle Aravaca 8,  en Madrid. Administrador de Safeliz  1973-1991. En 1991, tras 47 años de servicio, solicitó pasó a la jubilación…

Fernando siempre tuvo “una espinita clavada” porque estudió teología pero nunca había ejercido como pastor…  Me dijo muchas veces: “Yo estudié para pastor pero una y otra vez me dejaron en la administración…”  En 1991 el Consejo de la Unión Española le propuso ocuparse un par de meses de la Iglesia de Huelva; estuvo dos años en los que colmó su sueño de pastor…

Desde mis recuerdos… Fernando y yo fuimos compañeros y amigos. Yo asumí la dirección de Safeliz en 1973 y cesé en 1990; 17 años juntos en el servicio y en la amistad.  El 20 de octubre del 2016 me telefoneó diciéndome que deseaba verme; ya estaba muy enfermo… Sentado frente a él en su casa me hizo entrega de un documento manuscrito hecho por él en el que constan algunos de los momentos más importantes de su vida, diciendo: “Toma este escrito para cuando llegue el momento…”  Nos miramos en silencio, yo había entendido… La dedicatoria dice: “A nuestros queridos amigos Andrés y Josefina… muchas gracias por tanto bien que nos habéis hecho… La amistad que nos ha unido continuará hasta la eternidad. Con cariño, Fernando y Conchita.

Y sí, lo empleé en su funeral, y al redactar estas líneas confieso que regaron mi rostro las lágrimas varias veces desde aquel 20 de octubre “viéndole morir”…  Estoy convencido que en Fernando se cumplirá el texto de Job: “Yo se que mi Redentor vive, y que al fin se levantará sobre el polvo, y que después de deshecha esta mi piel, en mi carne he de ver a Dios; mis ojos lo verán…” (Job 19:23-27)  Si, deseo y espero ver a mi amigo Fernando, ojalá sea en breve. ¡Maranatha!

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