Cuando Dios creó al ser humano, lo creó hombre y mujer, y ya desde el principio instauró el matrimonio en el Edén. En Génesis 2:18 podemos leer: “Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él”.

¿Por qué no era bueno que el hombre (o mujer) estuviera solo? ¿Qué ventajas hay de vivir en pareja? De esto se habla, desde un punto de vista médico, en un artículo publicado en Harvard Health Blog (http://www.health.harvard.edu/blog), que se expone a continuación:

Un estudio realizado en Inglaterra sugiere que las personas casadas disfrutan de una mejor salud que las solteras y tienden a:

  • Vivir más años
  • Tener menos accidentes cerebrovasculares y ataques de corazón
  • Tener menos depresión
  • Tener menos probabilidad de tener cáncer avanzado en el momento del diagnóstico y más probabilidad de sobrevivir al cáncer a largo plazo
  • Sobrevivir con más frecuencia a una operación mayor

Esto no quiere decir que todas las personas casadas vayan a obtener automáticamente estos beneficios. Las personas con matrimonios infelices y angustiosos pueden estar peor que aquellas personas solteras rodeadas de amigos y familia que las apoyan y cuidan.

Muchos de estos beneficios son más pronunciados en los hombres casados que en las mujeres.

En un estudio realizado en Inglaterra con 25.000 personas que habían sufrido un ataque cardiaco, los casados presentaron una supervivencia un 14% mayor y fueron dados de alta dos días antes que los no casados.

Este estudio fue presentado en un congreso médico, por lo que los resultados deben considerarse preliminares.

No hay que apresurar conclusiones porque los estudios de este tipo sólo pueden concluir que existe una “asociación” entre el estado marital y los resultados médicos después de un ataque cardiaco, pero no pueden exponer con seguridad que el matrimonio sea la causa de este beneficio.

Dado que cada vez hay más pruebas que relacionan el matrimonio con una mejor salud vale la pena preguntarse por qué existe esta conexión. Hay varias teorías que explican esto:

  • Sistema inmune. Los estudios demuestran que las personas con relaciones felices tienen sistemas inmunes más fuertes. El cortisol suele liberarse en menores cantidades en las personas casadas en comparación con las solteras. Los niveles de cortisol suelen reflejar los niveles de estrés, y niveles elevados de cortisol pueden perjudicar la función inmune.
  • Nuestro comportamiento mejora con el matrimonio. En general, las personas casadas corren menos riesgos, se alimentan mejor y llevan un estilo de vida más saludable, que las personas solteras. Las personas casadas suelen hacerse revisiones médicas regulares y siguen las recomendaciones de su médico con más frecuencia que las personas solteras.
  • Las personas casadas tienen mejor salud mental. Un apoyo social deficiente (más probable en los solteros) se asocia fuertemente con mayores tasas de depresión, soledad y aislamiento social, que a su vez se asocian con unos peores resultados médicos.
  • Las personas casadas tienen mejor salud antes de casarse. Es razonable preguntarse si las personas con problemas médicos (o más propensas a ellos debido a unos malos hábitos de salud) suelen casarse menos; esto explicaría que las personas sanas se casaran con más facilidad y el beneficio para la salud del matrimonio.

Ninguna de las evidencias a favor de estas teorías demuestran (o refutan) los beneficios para la salud del matrimonio. De modo que, si existe un beneficio médico del matrimonio, no se conoce la razón exacta. Pero los investigadores continúan estudiando el tema.

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